Una finca viva en el corazón de Menorca
Son Rosas sigue siendo hoy una finca agraria en activo, profundamente vinculada a la tierra y a los ritmos del campo menorquín.
Más allá de su faceta como agroturismo, la finca mantiene viva su esencia rural a través de la actividad agrícola, los huertos, los árboles frutales y la presencia de animales que forman parte de su día a día.